La Paz, 4 de agosto de 2026 (DCOM-UMSA).- Las tierras raras son aún poco conocidas por la población, pero hoy impulsan una competencia mundial por su importancia para la tecnología y la economía. Con el objetivo de analizar el potencial de estos recursos para Bolivia, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) inauguró la Mesa de Reflexión “Tierras Raras y Minerales Críticos”, primera etapa del proyecto UMSA Propone, que concluirá con la presentación de una propuesta de política pública.
En el encuentro, que reunió a investigadores de la UMSA y especialistas externos, la rectora de la UMSA, María Eugenia García, Ph.D., explicó que las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos indispensables para fabricar teléfonos celulares, computadoras, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, equipos médicos, fibra óptica y otras tecnologías de alta complejidad.
A diferencia de los minerales críticos —una categoría estratégica que cada país define según sus necesidades—, las tierras raras constituyen un grupo específico de elementos cuyo procesamiento requiere elevados niveles de conocimiento científico, infraestructura industrial y desarrollo tecnológico, añadió la autoridad universitaria.
Además, recordó que la competencia mundial por estos recursos es cada vez mayor. China concentra actualmente las mayores reservas y el liderazgo en el procesamiento de tierras raras, mientras que países como Brasil ya desarrollan esta industria en la región, convirtiéndola en un eje estratégico para la transición energética, la innovación tecnológica y la geopolítica mundial.
Desafíos para la investigación
Diversos especialistas consideran que algunas tierras raras podrían encontrarse asociadas a minerales que el país ya explota y exporta, sin ser identificadas ni recuperadas de manera específica, lo que abre el desafío de profundizar la investigación científica, fortalecer la exploración geológica y avanzar hacia procesos que generen mayor valor agregado para el país.
El Dr. Tito Estévez, vicerrector de la UMSA y precursor de la iniciativa, destacó que UMSA Propone busca recuperar uno de los roles esenciales de la universidad pública: aportar soluciones a los grandes desafíos nacionales mediante conocimiento científico. Recordó que el primer proceso estuvo dedicado al litio y que sus conclusiones serán entregadas pronto a los tomadores de decisiones del país.
“La población tiene derecho a saber qué riquezas posee el país y qué oportunidades podría estar dejando pasar. Todavía somos un país rico, pero esa riqueza debe traducirse en desarrollo para nuestra población. Ese es el desafío que la academia quiere ayudar a construir”, resaltó el Vicerrector.
Al igual que ocurrió con el proceso dedicado al litio, esta nueva temática se desarrollará en varias etapas. La mesa de reflexión marca el inicio de un trabajo que continuará con mesas técnicas de especialistas, la sistematización de los aportes y la elaboración de un documento final de política pública que será presentado a las autoridades del país para contribuir a la toma de decisiones sobre recursos que marcarán el futuro económico y tecnológico del país.

















