Aidee Condori Copa - Instituto de Investigaciones Sociológicas “Mauricio Lefebvre”

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En este espacio se difunden trabajos de los estudiantes de Sociología de la UMSA que tienen un componente de investigación, con el propósito de alentar el desarrollo de habilidades de escritura en la idea de que esta práctica está íntimamente relacionada con el pensamiento crítico y creativo.

AUTORES

GESTIONES

LA COSECHA QUE SE PIERDE: CAQUIAVIRI Y LOS BLOQUEOS DE CAMINOS[1]

Aidee Condori Copa[2]

 

La pobreza rural constituye uno de los problemas estructurales más persistentes de Bolivia, a pesar de los avances económicos registrados durante las últimas décadas. Muchos sectores de la población rural continúan enfrentando limitaciones en el acceso a ingresos estables, servicios básicos, educación y oportunidades de desarrollo. Esta crisis se caracterizada por la escasez de combustibles, las manifestaciones, y el incremento del costo de vida.

En la provincia Pacajes del departamento de La Paz, el pueblo de Caquiaviri actualmente se encuentra bastante afectado por los conflictos que atraviesa el país, porque sus comunarios dependen en gran medida de la actividad agropecuaria y del comercio. Cuando la economía nacional enfrenta este tipo de dificultades, los efectos suelen sentirse con mayor intensidad en las comunidades campesinas. Ese es el caso de Caquiaviri.

 

La crisis de las comunidades: espejo del país

Uno de los principales efectos de la crisis económica es el aumento de los costos de producción agropecuaria. La agricultura y la ganadería dependen de insumos, transporte y combustible para desarrollar sus actividades de manera eficiente. Sin embargo, la escasez de diésel, gasolina y el encarecimiento de diversos productos necesarios para la producción agrícola han generado dificultades para miles de productores rurales. Esta situación afecta la rentabilidad de las actividades agrícolas. Los productores deben invertir más recursos para sembrar, cosechar y transportar sus productos hacia los mercados urbanos. En muchos casos, los ingresos obtenidos no compensan los gastos realizados, lo que reduce significativamente los beneficios económicos de las familias campesinas.

Otro efecto importante de la crisis económica es la pérdida del poder adquisitivo de los hogares rurales. El aumento de los precios de alimentos, transporte, medicamentos y otros bienes esenciales obliga a las familias a destinar una mayor proporción de sus ingresos a cubrir necesidades básicas. La situación resulta especialmente compleja para las poblaciones rurales, debido a que sus ingresos suelen depender de actividades estacionales o sujetas a factores climáticos y de mercado. Cuando los precios aumentan más rápido que los ingresos, las familias reducen su consumo y enfrentan mayores dificultades para mantener condiciones adecuadas de bienestar el acceso a la educación y la salud. Muchas familias se ven obligadas a priorizar gastos inmediatos de alimentación, postergando inversiones relacionadas con la formación académica de sus hijos o con tratamientos médicos. De esta manera, la pobreza deja de ser únicamente una cuestión económica y se convierte también en una limitación para el desarrollo humano.

Por último, la crisis limita las oportunidades de desarrollo rural. Las dificultades económicas reducen las posibilidades de generar empleo; también a diversificar la producción en el país. Asimismo, los problemas de transporte y comercialización afectan la capacidad de los productores para acceder a mejores oportunidades económicas. Esta realidad provoca que muchas personas, especialmente jóvenes, opten por migrar hacia las ciudades en busca de empleo y mejores condiciones de vida. Aunque la migración puede representar una alternativa individual, también genera consecuencias sociales importantes, como el despoblamiento de comunidades rurales y la pérdida de fuerza laboral en el sector agropecuario.

 

La situación de Caquiaviri

Para corroborar esta información y tener mayor conocimiento acerca de la crisis que atraviesa actualmente el pueblo de Caquiaviri, entrevistamos a los comunarios del lugar para preguntarles en qué sentido les afecta el tema de los bloqueos, la elevación de precios de la canasta familiar, la escases de combustible y, sobre todo, si están a favor o en contra de las manifestaciones.

Entrevistamos al mallku originario de Caquiaviri, quien nos informa que aproximadamente hace cuatro semanas se realizó una reunión entre mallkus de cada comunidad perteneciente a la provincia Pacajes. En esa reunión trataron los temas sobre la escasez de combustible, la elevación de precios de la canasta familiar y la falta de cumplimiento de las propuestas expresadas por el Sr. presidente Rodrigo Paz. Tratados estos temas y molestos por el incumplimiento, llegaron al acuerdo de unirse a las manifestaciones, con el objetivo de exigir soluciones inmediatas y la renuncia del presidente, pues lo consideran poco eficiente para gobernar correctamente el país.

Una vez logrado ese acuerdo, el mallku se vio en la obligación de citar a una reunión de emergencia a todos los comunarios para informales que, desde el lunes 25 de mayo, todos, y de manera obligatoria, deberían de sumarse a los bloqueos. Se les instruyó que el punto de concentración sería en Cruce Villa Adela, y que, bajo lista, se les iba a controlar la asistencia, y que los comunarios que se falten serían sancionados con una multa de cien bolivianos por cada día no asistido. Le preguntamos al mallku si estaba de acuerdo con sumarse a las manifestaciones y él nos respondió que no, que él solamente había acatado el acuerdo democrático al que se llegó en dicha reunión.

Entrevistamos también a un joven, hijo de un comunario de Caquiaviri, quien día a día se dedica al cuidado de sus ganados, a la siembra y cosecha de chacras. Él también expresó que tampoco está de acuerdo con dicha movilización, porque cerrar las carreteras perjudicaría de mayor manera al área rural. Esto se debe a que,  justamente, se encontraban en la temporada de cegar la cebada: si no se apresuraban en cegarlo todo, lamentablemente el cambio del clima echaría a perder toda la cosecha, y esa representa una pérdida de alimentación para los ganados y para su comercio. También nos expresó su molestia de que la  movilización sea obligatoria, él indicó que la asistencia debería de ser voluntaria, sobre todo porque los comunarios del pueblo ya son personas de la tercera edad y estar expuestos a los bloqueos es como atentar contra su propia vida. Él nos dijo: 

Yo estoy asistiendo a nombre de mi papá porque él ya es mayor, ya está cansado y no puede estar expuesto a este tipo de situaciones. Si le pasara algo a mi papá, ¿quién será responsable? Y para pagar una multa en estos tiempos críticos prefiero asistir, aunque en contra de mi voluntad.

Entrevistamos de manera telefónica a una mujer de aproximadamente 75 años, quien actualmente se encuentra viviendo sola en el campo; su trabajo cotidiano es el cuidado de sus ganados y la elaboración de queso para su sustento económico. Ella nos informó que la situación actual del país la está afectando por completo:

Me desespera esta situación, ya quiero que acaben estos bloqueos, yo soy viuda y vivo sola, justo ahora estamos en temporada de cegar cebada y yo sola no puedo acabar toda la chacra. La temporada de helada también ya está llegando, ya es tiempo de poner el chuño. Mis hijas saben venir a ayudarme en esta temporada; pero, como hay bloqueos, no les dejan pasar. ¿Qué voy a hacer yo sola?, me van a ganar la cebada y el chuño. Aquí tampoco ya no tengo frutas, verduras, todo esta caro. Cómo entre bolivianos nos podemos perjudicar así, el presidente tiene que renunciar de una vez.

Terminada las entrevistas y analizando las distintas situaciones, afirmo que la crisis económica y social que actualmente atraviesa Bolivia tiene efectos particularmente severos sobre las poblaciones rurales. Los bloqueos, la elevación de precios de los alimentos y la disminución de oportunidades de desarrollo contribuyen a profundizar las condiciones de pobreza existentes en el campo boliviano.

Yo personalmente no estoy de acuerdo con las movilizaciones actuales en el país, el bloqueo de carreteras corta el ciclo productivo del área rural y genera pérdidas económicas. Esta situación no solo perjudica directamente la economía de los agricultores que no pueden comercializar sus productos, sino que también amenaza la seguridad alimentaria de toda la población.

Lo que debería hacerse es trabajar en las políticas públicas orientadas al fortalecimiento del sector agropecuario, el apoyo de riegos para no perder las cosechas por el cambio climático, servicios básicos estables, maquinarias agrícolas para facilitar las labores del campo. La reducción de la pobreza rural no solo representa un objetivo social, sino también una condición necesaria para garantizar un desarrollo equilibrado y sostenible para el país.

 

Publicado el 23 de octubre de 2026

 

 

[1] Ensayo para la materia Lenguaje y Redacción Básica, Universidad Mayor de San Andrés, gestión 2026-1. Este texto fue escrito durante los días del paro movilizado que se realizó en el país entre  mayo y junio de 2026.

[2] Estudiante de la carrera de Sociología de la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz, Bolivia.